domingo, 4 de abril de 2010

Ángel de la Independencia, visitado mas no conocido.

El Ángel de la Independencia es uno de nuestros símbolos patrios más importantes y conocidos en el mundo, nos dá identidad como mexicanos, es frecuentemente visitado por nacionales y extranjeros, recientemente se puso de moda que las quinceañeras, recién casados vayan a tomarse fotos a ese momumento, además lo visitan por su puesto quienes desean celebrar el triunfo de la selección nacional de fútbol, tanta relevancia ha alcanzado el Ángel en ese sentido que en días pasados fue enviada a Sudáfrica una réplica para que los mexicanos que vayan a ese país a ver jugar a la selección tengan la oportunidad de realizar aún fuera de México ese rito futbolero que da cohesión a quienes gustan de ese deporte y a quienes no, pero que tratándose del mundial casi todo el mundo está dispuesto a ver los juegos y a ir al Ángel a celebrar.
¿Pero cuántos de nosotros hemos visitado ese monumento con interés de conocer parte de nuestra historia?, seguramente muy pocos, casi nadie sabe que entre los hombres ilustres de los que descansan sus restos allí, están los de Guillén de Lampart o William Lampart. A mediados del año pasado, con motivo de los festejos del bicentenario que organiza nuestra Facultad de Derecho, la Dra. Consuelo Sirvent ofreció una conferencia en la que habló de ese personaje, quien no aparece en los libros texto, en las crónicas de la historia de nuestro movimiento de Independencia, ni en ningún lado; quienes asistimos a dicha conferencia no teníamos idea de quién se trataba.
Lampart fraguó un plan para independizar a México de la Nueva España, pero ésto fue mucho antes de que se llevara a cabo el movimiento de independencia de 1810, es muy peculiar la forma en que él se relacionó con las altas esferas de su época para intentar conseguir su objetivo, aunque finalmente fue descubierto y juzgado por la Santa Inquisición.
Sin embargo para mí, lo más relevante de este tema es ver que tenemos graves problemas culturales y educativos, si bien utilizamos los símbolos que han sido creados para darnos identidad como mexicanos y que nos unen, lo hacemos por costumbre a fuerza de repetir los ritos, no con conciencia de cuál es la razón por la que nos generan ese sentimiento de pertenencia e identidad de grupo.
Pienso que por esa carencia de cultura que proviene de una faflta de interés por parte del Estado para proveer educación de calidad, nos es imposible como país religarnos si en el fondo nuestros símbolos ni los entendemos.
Recuerdo que el 15 de septiembre del año pasado ví en un noticiero, la entrevista que realizaron a un jóven como de 20 años, a quien le preguntaron por qué los mexicanos gritábamos ese día, la respuesta fué "pues de gusto ¿no?", aún considerando que la pregunta pudo haber sido mal planteada, la respuesta me hizo reflexionar en la grave falta de interés por la educación, por parte del gobierno y por parte de los ciudadanos que muestran una gran ignorancia y apatía por esos temas.
Los libros de texto nos muestran sólo una cara del movimiento de independencia, la que le conviene al Estado, recordemos que en el sexenio pasado el entonces Presidente Fox, presentó una propuesta en el sentido de quitar la historia y el civismo de la currícula de la educación básica y media de nuestro país, porque le parecían inútiles, pero que podíamos esperar de una persona que entre muchas muestras de incultura se atrevió a decirle a una señora que no sabía leer: "Que bueno así no se entera de nada"!.

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