lunes, 5 de abril de 2010

¿Qué se necesita para hacer una revolución?.

En la clase tratamos de deteminar cuáles eran los elementos necesarios para que se produzca una revolución, con la guía del maestro se establecieron 5, de ellos el que más llamó mi atención fue el elemento del miedo, concluimos que es necesario tener mucho miedo para sentir la necesidad de llevar a cabo un cambio, pero en este caso, si pensamos en la posibilidad de que se lleve a cabo otro movimiento revolucionario (armado) parece que casi nadie estaría dispuesto a formar parte de las filas revolucionarias.
Me pregunto ¿qué no estamos (casi todos) sintiendo mucho miedo?, por la inseguridad en todas sus vertientes, desde la posibilidad de sufrir un asalto en las calles, hasta la de morir en manos de los narcotraficantes, o bien el miedo a perder nuestro empleo y con la situación encómica del país tardar mucho tiempo en encontrar otro.
Cuando digo lo anterior me estoy refiriendo a personas de clase media, en cualquiera de sus niveles, pero qué hay de los millones de personas que viven en la extrema pobreza, porque en este país las clasificaciones ya no se limitan a pobreza, hubo necesidad de agregar ese adjetivo que lo califica de mejor manera como algo extremo.
Pues no, parece que ni los clasemedieros, ni los pobres, ni los pobres extremos y mucho menos los ricos, están dispuestos a verse involucrados en una lucha armada, ni aunque fuera para cambiar las instituciones que tan inconformes nos tienen.
Inicialmente pensé que en México sólo se debía, como lo comentamos en clase, a la negación a perder nuestro estatus social, mal que bien podemos satisfacer nuestras necesidades básicas y hasta darnos algún gusto, sin embargo las diferencias económicas en nuestro país son enórmes, baste recordar que entre nuestros compatriotas tenemos la fortuna de contar con el hombre que actualmente es catalogado como el más rico del mundo, lo que dificulta que haya homogeneidad en las necesidades de todos los ciudadanos mexicanos.
Después me vino la idea de que aunque resulte paradógico puede ser mayor el miedo que tenemos a la represión que puede ejercer el gobierno para detener o disuadir un movimiento de ese tipo, que el que nos provoque alguna situación que deseamos cambiar. Nadie puede olvidar lo ocurrido en el movimiento estudiantil del '68 en el que se dice el ejército máto probablemente a cientos de jóvenes estudiantes, y que hasta la fecha ninguno de los funcionarios de gobierno responsables de esa masacre ha sido sancionado, por supuesto Díaz Ordaz hace mucho que ya no está entre nosotros y Echeverría tuvo la suerte de contar con más de 70 años de edad y acogerse al beneficio de la ley que considera y da un trato especial a las personas mayores, permitiéndoles ser arraigadas en su propio domicilio,
Pero la idea sigue dando vueltas en mi cabeza, ¿cuánto y qué tipo de miedo debe sentirse para decidirse a actuar?, ¿hace falta un líder?, ¿por qué por ejemplo un movimiento reciente como el Zapatista, que logró reunir a muchas personas y captar la atención de todo el país e incluso de otras naciones, de repente cuando más fuerza parecía haber alcanzado, se detuvo?, creo que uno de los factores que imposibilitan que se de un movimiento de esa naturaleza es la diversidad cultural de nuestro país dado que es difícil que haya cohesión e intereses comunes entre los diferentes grupos étnicos y sociales que lo conforman.
Por otra parte, no debemos dejar de lado que una revolución no implica necesariamente un cambio a través de un movimiento armado, podemos lograr modificar las instituciones actuando como ciudadanos, la vía alterna es la democracia, pero para ello necesitamos un cambio previo que consiste en convertirnos en actores sociales activos y no dejar que unos cuantos decidan por nosotros.

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