Basta con recurrir al sentido común para darnos cuenta que la historia es inverosímil, ridícula, irrisoria e indignante, cómo es posible que se haya determinado que existían elementos suficientes para consignarlas y someterlas a juicio.
En estos casos casi siempre nos enteramos en el momento de lo que ocurre y después se nos olvida, sólo cuando los medios vuelven a hablar del tema lo recordamos, al ver la evolución que ha tenido este caso pienso que hay algo importante que podemos ver en él; acaso como sociedad podemos incluso llegar a justificar la conducta de las autoridades porque están combatiendo a los malos sin darnos cuenta, sin ver que cabe la posibilidad de que un día a cualquier persona la puedan involucrar en ilícitos de manera tan incompresible como les ocurrió a esas mujeres.
La única hipótesis viable para aceptar que los hechos ocurrieron de tal manera que se hayan encontrado elementos para consignarlas es la de que las mujeres fueran extraterrestres con poderes sobrenaturales y que tienen como misión una esepecie de conspiración en contra de los inocentes y frágiles agentes federales.
En el tema de la violencia contra las mujeres se ha determinado que existe una dominación histórica de los géneros, bueno del másculino sobre el femenino, todas las formas de dominación tienen estructuras similares por ello en nuestra sociedad algunas personas pueden llegar a ver este tipo de prácticas y actos de violencia como normales. Esto sucede porque en las relaciones entre los géneros existen ritos aceptados socialmente y que al ser repetidos lo hacen ver de manera normal y aceptada; la violencia tienen factores culturales que actualmente aún son difíciles de modificar.
En el caso de Alberta y Teresa tienen tres condiciones de vulnerabilidad: primero la de ser mujer, segundo la de ser pobre y tercero la de ser indígena.
La situación es un ejemplo de que las autoridades cometen abusos en contra de los ciudadanos y que contra esos abusos ni siquiera las instituciones encargadas de vigilar y tutelar los derechos humanos han sido capaces de modificar la actuación del gobierno. Esto nos muestra que el Estado que debe protegernos y garantizar nuestros derechos en ocasiones es quien los viola y no es capáz de corregir y resarcir los daños.
Así las cosas resulta que somos vulnerables a muchos tipos de violencia, intrafamiliar, la que viven los jóvenes en las escuelas, a la que nos exponemos al salir a la calle y por supuesto la que se genera por la lucha contra el crimen organizado, esto nos muestra que el Estado ha quedado rebasado en sus facultades de protección.
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