Los medios de comunicación influyen de manera fundamental en el ánimo de los grandes benefactores sociales llámense ONU, ONG's, empresas o ciudadanos, para procurar apoyo a las personas que son víctimas de un desastre natural.
Cuando se presentan este tipo de desastres el apoyo que se recibe depende en gran medida de las imágenes y la difusión que los medios de comunicación den al caso, mientras más terribles sean las imágenes más lograrán conmover a las personas y a las organizaciones para que tengan el deseo de ayudar, pero la mayoría de las veces sucede que estas coberturas duran poco tiempo, mientras la noticia sea vendible, en tanto aparece algo más que vender.
En algunos casos se han llegado a crear fondos de apoyo de cooperación internacional y algunos países o la ONU elaboran programas para financiar durante cierto tiempo a la región afectada, sin embargo es común que con el paso del tiempo el apoyo disminuya o incluso desaparezca.
Recientemente ví un documental en el que se mostraba que en un lugar de África ocurrió una inundación que causó graves daños en una región en donde su población es muy pobre, los medios de comunicación acudieron de inmediato y en una cobertura amplísima mostraron las imágenes del desastre, pronto la comunidad internacional creó un fondo de ayuda. Dos años después volvió a ocurrir un fenómeno similar que terminó con nuevos sembradíos, quien era el contacto con las organizaciones buscó a las televisoras pero a éstas ya no les pareció importante, para ellos desplazarse hasta el lugar para realizar la cobertura representaba un elevado costo de producción por lo que consideraron que no era rentable, no acudieron al lugar y en consecuencia aunque algunos países se enteraron vía mail de lo ocurrido ya no les brindaron el apoyo.
Existe otro factor relevante en todo esto y es que en el mundo continuamente suceden desastres naturales por lo que la atención y apoyo de los diversos actores benefactores se orientan hacia los lugares en donde ha ocurrido más recientemente el desastre y dejan de ayudar a los otros sin más ni más, con ello se deja ver que la elección de ayuda es arbitraria.
Determinar qué tan noble es la actuactuación de los mecenas es algo discutible, debido a que en ocasiones se genera desconfianza en cuanto al fin real de los participantes, esto sucede por ejemplo cuando vemos a las televisoras tan dispuestas a cooperar con esas causas, organizando teletones con la participación de las empresas y artistas haciendo grandes espectáculos para recaudar fondos que se destinarán a alguna causa noble, logrando con ello dar al público televidente o a la opinión pública en general la idea de estar preocupados por ayudar a los necesitados, con ello logran posicionarse más en la preferencia de los televidentes, además de las grandes ganancias obtenidas en publicidad.
Por otra parte, también podemos considerar que en ocasiones se puede decidir prestar ayuda a algún país con una intención muy diferente a la solidaridad, me parece que es el caso de lo ocurrido recientemente en Haití, yo me preguntaba cuál era la razón por la qué algunos países inviertían tanto en él si es un país pobre, sin recursos naturales como hidrocarburos, con un muy bajo nivel social, económico y educativo ¿qué interés podían tener?, probablemente lo que en realidad pretendían los países que estaban brindando apoyo era evitar la migración de los haitianos hacia sus países. Quizá se trate de una decisión política correcta pero de humanitario no tiene nada, por supuesto ésto no se dice y se presenta como una gran acción de solidaridad internacional.
La concepción de la solidaridad y el humanitarismo en la actualidad es muy interesante, parece que el interés económico, las reglas del libre mercado y la globalización están en todas partes y aplican hasta en casos de desastre ya que se obtienen grandes ganancias. Hoy en día hasta las tragedias son un producto altamente vendible.
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